Crónica de la Eastercon 2016 (Mancunicon)

 

Justo ayer se terminó la EasterCon de este año, que en esta edición recibía el nombre de Mancunicon y se celebraba en Manchester. Para quien no hubiera escuchado el nombre antes, la EasterCon sería, más o menos, el equivalente a nuestra Hispacon: ambas son convenciones que giran en torno a la literatura de género, van teniendo lugar en distintas ciudades, de su organización se encargan distintas asociaciones cada vez y el nombre cambia con cada edición. También en ambas se entregan premios importantes, siendo los BSFA (British Science Fiction Awards) la contrapartida a nuestros premios Ignotus. Aunque también existen algunas diferencias:

 

Para empezar, tiene una cuota de inscripción con un precio mucho más elevado que la Hispacon (entre 60 y 75 £) y el acceso está rigurosamente restringido a los participantes inscritos (y, por riguroso, me refiero a que si no llevas la acreditación bien visible la gente comienza a arrugar la frente y sacar sus blasters). Aun así, se llena todos los años, superando en esta edición los mil inscritos. Bajo estas circunstancias no nos extrañará que comprar una acreditación de alguien que finalmente no puede asistir sea algo bastante común (e incluso desesperadamente solicitado, os lo aseguro). Por otra parte, la votación en los BSFA está algo más restringida hoy en día que los Ignotus.

 

El Deansgate Hilton, sede de la Mancunicon

 

La primera impresión que uno se lleva al llegar es la increíble organización y los medios que se despliegan, al menos en lo que a esta edición se refiere. Hay, literalmente, docenas de personas involucradas de un modo u otro en la organización. Muchos llevan walkie-talkies para poder comunicarse con rapidez entre los distintos puestos de mando; hay multitud de técnicos de sonido, audio y vídeo; los espacios, horarios y necesidades están perfectamente atendidos y organizados. Además, este año la sede y hotel oficial era el Deansgate Hilton, uno de los edificios más representativos de la ciudad. Allí se celebraban todas las actividades de la convención y os aseguro que no faltaba espacio. En fin, una gozada en ese sentido.

 

En Inglaterra también saben de Barracon

 

Otra cosa que me llamó mucho la atención es el número de familias que van a la convención, niños incluidos. Esto me hizo recordar un capítulo del podcast de los Verdhugos en los que comentaban lo poco claro que se ve el relevo generacional de las hispacones. Está claro que, con los números que manejan allí, se pueden organizar elementos como animadores y cuidadores para los más pequeños; pero quizá parte del secreto esté también en los concursos de disfraces, los diversos talleres, la noche de pizza y peli, el fuerte protagonismos que se da a los juegos de mesa o el resto de actividades que convierten estos eventos en algo mucho más child-friendly. Y esto es importante no solo porque contribuyen a que sean más atractivas para los más pequeños, sino porque permiten que los padres que quieren asistir, puedan hacerlo al ser viable llevar a sus hijos.

 

 

En cuanto a la ciudad, tengo que decir que Manchester me sorprendió. Hay gente que me decía antes de ir que mis planes de turisteo eran demasiado optimistas pero, por suerte, estaban equivocados. Manchester no es Londres ni, seguramente, Dublín, pero resulta pintoresca y está llena de rincones que ver. Tiene muchísima vida y movimiento de gente joven por su universidad. El casco central es, además, mucho más pequeño de lo que parece a priori y se puede ir a todos lados andando. Como detalles, la biblioteca más bonita que he tenido la oportunidad de ver (John Rylands Library) y el Ayuntamiento, iluminado con los colores de la bandera belga debido a los recientes atentados.

 

El Ayuntamiento de Manchester

 

La imagen elegida por los organizadores de la Eastercon, por cierto, fue la abeja obrera (al comienzo de la reseña), uno de los símbolos de la ciudad de Manchester por su pasado industrial y su creencia en la importancia del trabajo colectivo.

 

Sí, esto es una biblioteca

 

Y vamos con la programación. ¡La enorme programación! Tanto, que a veces se solapaban hasta seis actividades distintas. Yo voy a destacar algunos puntos en concreto, pero quien quiera consultarla de manera exhaustiva puede hacerlo aquí.

 

Ian McDonald es, aparte de un genio, tan simpático como parece

 

Hay que empezar diciendo que los invitados de honor de este año eran Aliette de Bodard, Ian McDonald, Sara Pinborough y David L. Clements. Un plantel espectacular al que hay que añadir la inacabable lista de participantes en las distintas actividades. También es importante señalar que la mayor parte de las charlas (panels) consistían en mesas en torno a temas concretos y no tanto a presentaciones de libros (que también había, por supuesto).

 

Hubo varias charlas de un perfil científico bastante alto sobre ondas gravitacionales, el uso de la ciencia en la ciencia ficción, la biología (“the heart of hard SF”), la exploración espacial y sobre la traslación de las ideas y descubrimientos científicos hacia la ficción. Todas ellas contaban con científicos (que además eran amantes de la CF) y, sobre todo en la última, también con autores, por lo que me parecen propuestas especialmente interesantes.

 

La charla sobre el estado de la Space Opera contó también con autores y científicos

 

Una de las actividades que más me sorprendieron fueron los KaffeKlatsch: unas reuniones en grupos pequeños con los distintos autores. Para asistir había que apuntarse previamente y la lista tenía un cupo máximo pero, a cambio, permitía hablar con los autores de un modo mucho más cercano. ¡Ojo, organizadores de eventos, apunten esta idea!

 

Dentro de las charlas más interesantes que me perdí (por estar en otras, por los fabulosos horarios de vuelo de Ryanair o por encontrarme luchando contra mi muy leal faringitis, ojo) estaban una mesa sobre ciencia ficción africana, otra sobre manga o una sobre el fandom en las distintas partes de Europa.

 

Hubo también propuestas divertidas que hacían gala del mejor humor inglés como, “Menstruation, contraception and conception in the apocalipsis” (It´s the end of the world, but life goes on), “What´s the worst that could happen?” (Scientist discuss the end of the world) o “ ´Orrible things what conventions have done to me over the years”.

 

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“Queering heroic fantasy”. Otra propuesta curiosa.

 

No puedo obviar el hecho de que tuve el tremendo honor de participar en una de las charlas (“Spanish SF/F (Panel), What SF/F is created in the world´s second languaje”) junto a Cristina Macía, Ian Whates e Ian Watson. Creo que resultó una charla tremendamente interesante que llenó la sala y de la que todos salimos muy satisfechos. En ella comentamos la perspectiva histórica del género en España, algunas de las propuestas más audaces que se han hecho últimamente para la traducción de producciones españolas al inglés y algunos de nuestros autores más representativos. En este sentido salieron a la palestra nombres como Gigamesh (en su vertiente de tienda y editorial), Ediciones Nevsky, la editorial Sportula, las antologías Alucinadas, Castles in Spain o Terranova, etc. También nombramos a un montón de autores pero, por respeto a los que no dio tiempo a mencionar, no pondré ningún nombre aquí. Más adelante intentaré editar los vídeos para que podáis escuchar la charla íntegramente.

 

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Fue un privilegio participar en la charla sobre CF en español

 

Como ya he mencionado, dentro de la programación estaba también la entrega de los premios BSFA y, por lo que he podido informarme, esta ha sido la primera edición en la que una mujer se lleva el de mejor novela y mejor relato corto. Un enorme abrazo desde aquí a Aliette de Bodard que, aparte de un gigante ya consagrado de la literatura de género, es una persona amabilísima y llena de humildad.

 

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De derecha a izquierda: la bicampeona Aliette de Bodard, Ian Whates y Jim Burns

 

Y, ya para ir terminando, quiero señalar que, aparte de la venta de libros, revistas, merchandising y demás en los habituales stands, había pinturas y artesanía diversa relacionada con lo fantástico realmente espectaculares. No estaba permitido hacer fotos allí, así que no puedo mostrar la calidad de algunas de las piezas exhibidas, pero sí señalar que muchas de ellas se sacaban a subasta el último día. Esto me parece una idea muy interesante como forma de promocionar y potenciar a nuestros artistas “de género”, pues en España los tenemos y muy, muy buenos.

 

Algunos de los puestos ofrecían rarezas y/o antigüedades

Nada más, solo dar las gracias a Cristina Macía, Ian Watson, Ian Whates y Pat MacMurray por todo. Ir a la Eastercon ha resultado una experiencia maravillosa hasta el punto de que amenazo con volver.

 

Os dejo con algunas fotos más:

Sara Pinborough, Chaz Brenchley, Val Nolan y Gavin Smith: Adapting As a Creator From One Medium to Another

 

La Central Library de Machester

 

Algunas de las capturas del fin de semana

Detalle de la Catedral de Manchester

 

Y algunas de sus zonas típicas de cerveceo

 

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La Chinatown de Manchester contaba con su propio dragón Shenron

 

Nada más, ¡gracias por leer esta reseña!

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