Agenda de publicaciones para el 2017… ¡perdón por el retraso!

Hola, amigos.

Hacía mucho tiempo que no me sentaba a escribir una nueva entrada, pero os aseguro que no ha sido por estar ocioso. De hecho, en el último año he tenido mucho trabajo, parte del cual ha empezado a cristalizar hace poco.

Por una parte, hace unas semanas tuvimos una presentación muy esperada. Se trata de un proyecto que me hacía una especial ilusión por lo que tenía de homenaje y, además, de colaboración benéfica. Me refiero a Para el maestro, una antología de relatos en honor de Terry Pratchett cuyos beneficios irían destinados a una asociación de investigación contra el Alzheimer.

 

17038438_1124499171011370_8112339038223881266_o
Presentación en Madrid de Para el maestro. Las cervezas han sido añadidas con Photoshop.

 

La presentación fue muy divertida y muy emotiva, pero es que, apenas unos días después, nos llegaron unas cuantas fotos que nos dejaron con la boca abierta. Podéis verlas todas en la página de Facebook de Para el maestro. Aprovecho para reiterar desde aquí mi agradecimiento a Álvaro Loman (@AlvaroLoman), el creador y coordinador de la antología.

 

16996017_1132937276834226_2338779584593118283_n
Rhianna Pratchett (¡¡RIHANNA PRATCHETT!!) con la antología homenaje a su padre.

 

Pero sigamos, porque hace poco se confirmó también que, en julio, Sportula publicará una novela corta ambientada en el mundo de La piedad del Primero y que llevará por título Tres ojos de bruja. Es un proyecto en el que llevaba tiempo trabajando y que, aunque había una primera versión escrita desde hace mucho, ha necesitado el paso de meses e incluso años para que terminara de madurar.

 

Ojos bruja definitiva

 

Creo que es una obra muy interesante, entre otras cosas porque sitúa la acción en un momento anterior a los hechos que se cuentan en La piedad del Primero y, además, está protagonizada por personajes secundarios e incluso desconocidos todavía. Pese a ello, se puede leer de forma totalmente independiente del resto de la saga, aunque los lectores que ya hayan visitado este mundo se llevarán más de una sorpresa. Alguna, bastante grande. Esta es la sinopsis:

Una serie de asesinatos se han producido en el Imperio. Pese a que los hechos parecen inconexos, su número creciente y la insinuación de un poder que no debiera existir, hacen que la Orden ponga al inquisidor Adler al frente de la investigación. Pero sus pesquisas se convierten pronto en una carrera vertiginosa contra fuerzas que nadie parece comprender del todo y que podrían acabar con los fundamentos que sustentan al Imperio.

Por otra parte, tengo que decir que he disfrutado mucho escribiendo en un formato que, creo, cada vez es más atractivo. Me refiero a las novelas cortas. De hecho, es muy probable que uno de los proyectos que más fuerte me está golpeando la cabeza desde dentro para que lo deje salir tenga esa forma (sí, puede que sea una imagen grotesca, pero os aseguro que es muy fiel a cómo lo siento).

Siguiendo con esta agenda tardía del 2017, no puedo pasar por alto que todavía está abierto el plazo para presentar relatos al concurso que convocó Ronin literario, No hay brujas buenas. Si no lo conocéis, echadle un ojo, porque tiene una pinta estupenda. Yo, por mi parte, me siento tremendamente orgulloso de participar en la antología y ya estoy deseando leerla. La idea de fondo me parece, sencillamente, una genialidad más de Víctor Blanco (@perrodeCulann).

Y, ya para el final, permitid que os hable de lo que sin duda alguna constituye uno de los momentos más importantes para mí: en noviembre, si todo va bien, llegará la conclusión de la saga de La piedad del Primero, que tendrá por título La astucia del vencido. Este será el colofón y cierre de la obra en la llevo trabajando desde hace años y supondrá sin duda un punto de inflexión importante. Estoy tentado de contaros un poco acerca de las sorpresas y revelaciones que contiene, empezando por el título, como siempre, pero creo que lo dejaremos estar por ahora.

Es eso todo, entonces? No, la verdad es que no. Los que me conocéis sabéis que me cuesta quedarme quieto y siempre estoy pergeñando ideas, pero ya hablaremos en otra ocasión de lo que habrá de venir más adelante.

Hasta entonces, ¡nos leemos!

Deja un comentario